La toxoplasmosis en el embarazo

toxoplasmosis en el embarazo

La toxoplasmosis es una infección causada por un parásito, el Toxoplasma gondii. Sus síntomas son muy inespecíficos y similares a los de la gripe: inflamación de ganglios, fiebre, dolor de cabeza, malestar general, dolor muscular… En una persona sana no supone un riesgo para la salud, pero en el caso de una mujer embarazada el toxoplasma puede llegar hasta el feto y ocasionar graves malformaciones e incluso provocar un aborto.

El control de la toxoplasmosis en la gestación se realiza por parte del sistema sanitario mediante analíticas sanguíneas y por parte de la embarazada con medidas preventivas higiénico-dietéticas. Alrededor del 11-28% de las mujeres se infectan de toxoplasmosis, el 2% de ellas durante el embarazo. Afortunadamente, la infección no siempre llega al feto. La probabilidad es menor en el primer trimestre (solo un 15% de fetos de mujeres con toxoplasmosis se infectan) que en el tercero (hasta un 60%) (1,2).

Pasar la toxoplasmosis en algún momento de tu vida te hace inmune a ella (como si quedaras vacunada). En la primera analítica del embarazo verán si eres inmune mirando si tienes la Toxoplasmosis IgG, que es un anticuerpo que produce tu sistema inmunitario si alguna vez has estado en contacto con el parásito. En las sucesivas analíticas de control valorarán la IgM, que es el valor que aparece positivo si tienes en ese momento la infección (esto es lo peligroso durante la gestación). Es decir: la IgG sólo informa de si eres o no inmune, la IgM sólo informa de si en ese momento estás infectada o no.

Pese a que los gatos y el jamón suelen considerarse los principales transmisores de esta enfermedad, se descuidan a menudo otras vías de infección. La toxoplasmosis se transmite por el consumo de carne cruda infectada (incluso frutas y verduras lavadas con agua contaminada) o el contacto con heces de animales infectados.

Si tienes gato lo primero que debes hacer es llevarle al veterinario, un sencillo análisis de sangre te dirá si tu gato está infectado (hay más riesgo si sale de casa y caza pequeños animales). Si no lo está, el riesgo de contagio es absolutamente nulo, si lo está, encarga la limpieza de su cajón de arena a otra persona y recuerda que sus heces no son contagiosas hasta pasadas 24 horas, límpialas antes de ese tiempo. Un gato sano no transmite la enfermedad, un gato infectado con las adecuadas medidas higiénicas, tampoco.

Si tienes huerto o jardín usa siempre guantes cuando trabajes en él, por si algún animal infectado hubiera pasado por allí.

No todas las embarazadas tienen gato… ¡pero todas se alimentan! Con estas pautas de higiene reducirás el riesgo de infectarte al manipular alimentos:

  • La carne no transmite la infección si está correctamente cocinada o si ha sido congelada al menos 2 días a -20 ºC. La curación del jamón serrano o ibérico elimina en gran medida la posible presencia del toxoplasma. Aunque su consumo es bastante seguro, puedes eliminar esa mínima probabilidad de contagio congelándolo antes de comerlo. Evita otros microorganismos de las sobras que dejes para otro día guardándolas en la nevera y calentándolas muy bien antes de comerlas en otra ocasión.
  • Lava muy bien las verduras y frutas que ingieras crudas, aunque las peles después, por si se hubieran infectado con el agua de riego o tierra en contacto con heces de animales infectados.
  • Lávate siempre las manos tras manipular alimentos crudos y los utensilios de cocina que hayan estado en contacto con ellos como platos o tablas de cortar.
  • Si comes fuera, son más seguros los platos cocinados que las ensaladas. En un plato ya servido es más sencillo valorar si la carne está bien hecha que si una lechuga está bien lavada. Aunque no comas en casa, no descuides el cepillado de los dientes. Lleva en el bolso un cepillo diseñado para proteger las delicadasencías de la embarazada, como el cepillo VITIS encías. Del mismo modo, no olvides la higiene interdental bien con seda o cinta dental o con cepillos interproximales.

Y recuerda que con una óptima higiene bucodental podrás prevenir caries y otros problemas dentales comunes en el embarazo, como la gingivitis. La pasta dentífrica VITIS encías contiene en su formulación cloruro de cetilpiridinio, un antiséptico que reduce la placa bacteriana y otros componentes como el pantenol y el lactato de zinc, que ayudan a  prevenir la gingivitis que produce el típico sangrado e inflamación de encías en la gestación. Compleméntalo con el uso del colutorio VITIS encías después de cada cepillado para un mejor resultado.

 

Referencias

  1. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Seroconversión de Toxoplasma durante el embarazo. Disponible en: http://www.sego.es/Content/pdf/seroconversion.pdf (fecha de acceso: 1/4/2016).
  2. Baquero-Artigao F, del Castillo F, Fuentes I, Goncé A, Fortuny C, de la Calle M, González-Tomé MI, Couceiro JA, Neth O, Ramos JT, Grupo de Trabajo de Infección Congénita y Perinatal de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP). Guía de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica para el diagnóstico y tratamiento de la toxoplasmosis congénita. An Pediatr.201 3;79:116.e1-116.e16 – Vol. 79 Núm.2 DOI: 10.1016/j.anpedi.2012.12.001.


 

Jade Magdaleno

Jade Magdaleno

Matrona, Sexóloga y estudiante de Psicología. Combina su labor en paritorio, urgencias y preparación al parto con la formación continuada y la labor divulgativa en www.matronaonline.net y en la Universidad Autónoma de Madrid, en el Grado de Enfermería. Comprometida siempre con la mejora en la asistencia a la mujer, trabajando por un trato más humano y respetuoso.

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