¿Dónde estarán los filetes?

(Historia basada en hechos reales)

Si piensa usted, amiga con ganas de concebir, que la maternidad acabará con algunos de sus hábitos, tiene más razón que una santa. Acabará con su hábito de salir de picos pardos, al menos con la asiduidad festivalera que se gastaba usted antes, y con su hábito de organizar kermeses en casa. Acabará también con su capacidad de ahorro, con su capacidad de dormir hasta horas obscenas y con su capacidad de vestir sin lamparones en la zona pectoral, bueno, y en cualquier otra zona de su indumentaria. Pero por encima de todas las cosas, la maternidad acabará con su capacidad de asombro. Porque, amiga, a una madre ya no le sorprende absolutamente nada.

En sólo unas horas y sin que apenas suba su ritmo cardíaco ni se despeine, una madre puede encontrar apio dentro de un enchufe, tierra de maceta en su neceser, tres dedos de kétchup en cualquier ventanal, un libro en el horno, un moco en la tele, el monedero dentro del váter, ropa sucia en las plantas del alfeizar y en la oscuridad del DVD, tres sobres de cromos del Cádiz.

Es inútil tratar de organizar el cosmos, asúmalo usted desde ya, cuando todas las fuerzas amigas y enemigas se confabulan para desordenarlo. Quizá al principio tome usted la tonta costumbre de montar en cólera y organizar pequeños melodramas, con actuaciones dignas de Norma Desmond en Sunset Boulevard, pero con el tiempo se aburrirá, créame, porque nadie le hará ni puñetero caso. Y eso es fatal para la autoestima de una actriz.

Una casa con hijos dentro es como un peligroso espacio tridimensional donde nada es lo que parece y, por supuesto, nada está donde tiene que estar. Lo que está aquí debería estar allí y lo que estaba aquí hace cinco minutos, ups, ya no está. Es como vivir en la chistera de un mago, un mundo de ilusión, lleno de alegría y emoción…

La conversación que a continuación transcribo tuvo lugar en el salón de una servidora, pero probablemente pudo desarrollarse o se desarrollará en cualquier salón familiar de cualquier rincón del planeta.

  • Padre : Cariño, no encuentro por ningún lado el cargador del móvil.
  • Madre : Esta mañana estaba encima de tu mesa, yo lo vi.
  • Padre: Ya no está.
  • Madre: ¡Qué disgusto!
  • Padre: Las niñas tampoco saben dónde está…
  • Madre: Qué raro…
  • Padre: ¿Qué hago? ¡Lo necesito!
  • Madre: ¿Has buscado en tu maletín? ¿En tu mesilla?
  • Padre. Sí… y no está.
  • Madre: Pues busca en el congelador.
  • Padre: Tienes razón, ¿cómo no lo he pensado antes?
  • Madre: ¿Está?
  • Padre: No, pero ven.

Lo peor de todo no es que el congelador hubiera sido invadido por robots de cabezas cuadradas y construcciones de tres pisos, ni que aún no haya aparecido el cargador del móvil paterno, lo más dramático de todo es que falta una bandeja de filetes… y tampoco la hemos encontrado.

 

Eva Quevedo

Eva Quevedo

Publicitaria de profesión y vocación, CM, madre acróbata y bloguera. Eva y su Blog De Madre desprenden ironía en cada una de las historias que nos cuentan. Todo “buenrollismo”, como dice ella. Su blog dio el salto de la red a las tiendas al editar un divertido libro con Plaza&Janés. Una forma de sacarle punta a la maternidad y de curar el caos cotidiano a base de amor, humor y un poquito de locura.

  • yoymisminiyos

    jajaja!!! qué cierto 🙂 viene muy bien para desarrollar la (santa) paciencia y el sentido del humor!!! 🙂

    24 Febrero, 2014 at 2:02 pm Responder
    • conlatropa

      Esta semana yo he tenido una operación sobrenatural con la pasta de dientes (desparecía y aparecía por arte de magia)….

      24 Febrero, 2014 at 2:39 pm Responder
      • Eva

        Las llaves en mi casa tienen la misma tendencia escapista!

        25 Febrero, 2014 at 11:52 am Responder
    • Eva

      Kilos y kilos de ambos, amiga, que no falte! 🙂

      25 Febrero, 2014 at 10:43 am Responder
  • estoesparauna

    jajajajajajajajajajajajajaaaaa!!!!!!!!
    En una ocasión yo me encontré los tomates y pepinos del primer cajón de la nevera junto con todos los tomates y pepinos de plástico de la cocinita de Jomío XDD pero al menos no había desaparecido nada, me parto Madre..!!! XDD

    24 Febrero, 2014 at 3:25 pm Responder
    • Eva

      …y tú sin poder regañarle porque estaba ordenando… 🙂

      25 Febrero, 2014 at 10:45 am Responder
  • Marta ropa moderna bebé

    Jajajajajajajajajaja!!! Por aquí una vez estuvimos buscando el mando de la tele dos días, y todo era buscarlo por todas partes y venga a preguntarle a mi hija si lo había visto, y ella afirmaba convencidísima que no, y al final apareció en su habitación en uno de los cajones de juguetes entre los peluches y demás, bien guardado y escondido. XD

    24 Febrero, 2014 at 3:40 pm Responder
    • Eva

      …y vosotros dos días viendo documentales de leones en La2 y Saber y Ganar…qué martirio…si es que no hay derecho…

      25 Febrero, 2014 at 10:46 am Responder
  • Susana

    Un cierto caos es lógico pero lo tuyo es de record guinness. Un beso.

    24 Febrero, 2014 at 5:36 pm Responder
    • Eva

      Mi casa es un sindios, lo tengo comprobado… Otro expediente X muy bueno tuvo como protagonista al teléfono inalámbrico de coche y como escenario el asiento de atrás de mi coche. Una semana estuvo allí. Y nosotros extrañados de que nadie nos llamase a casa…

      25 Febrero, 2014 at 10:48 am Responder
      • Eva

        ¡El teléfono inalámbrico de casa! Si es que estoy perdiendo hasta la cordura!

        25 Febrero, 2014 at 11:53 am Responder
  • vanessa

    Tranquila, cuando los filetes se pudran y huelan a parecerán 😉

    24 Febrero, 2014 at 10:21 pm Responder
    • Eva

      Eso me temo, pero olisqueo por todas las habitaciones y nada… ¡¡Son capaces de haberlos cocinado y habérselos comido!!

      25 Febrero, 2014 at 10:49 am Responder
      • Tiaprimasegunda

        Siempre tiene la culpa los mismos, pobres criaturas! ¿Seguro que los compraste, seguro que los pusiste en el congelador, eh, eh?

        25 Febrero, 2014 at 1:45 pm Responder
  • Belén

    Ese congelador único!!! jajajaja, me parto de la risa con la originalidad de tus hijas. Ahora a ver dónde encuentras la bandeja de filetes, no dejes de contarlo 😉

    24 Febrero, 2014 at 10:24 pm Responder
    • Eva

      …Temo que cuando los encontramos, amiga, la vaca será ya mayor de edad 🙂

      25 Febrero, 2014 at 11:50 am Responder
  • AliciaCG

    Jajajjaja, el año pasado desapareció el mando del aire acondicionado. Lo buscamos en todos los sitios posibles… Al cabo de unas semanas, apareció tal y como había desaparecido, sin más explicación, jajajajaja, serían esos dos pequeños de caras angelicales??? jijiji

    25 Febrero, 2014 at 8:41 am Responder
  • Eva

    Serán, serán, no tenga usted ninguna duda! 🙂

    25 Febrero, 2014 at 11:51 am Responder
  • anaive

    El sitio más insospechado del que he llegado a sacar cosas es de un agujero que tiene nuestro subwoofer… si es que…

    27 Febrero, 2014 at 11:10 am Responder
    • Eva

      jajajaj creo que es un mensaje subliminal para que cambiéis de música 🙂

      14 Marzo, 2014 at 12:40 pm Responder
  • Rara Terapia de mama

    Tienes toda la razón del mundo. Me encanta esta entrada, desde luego a las mamás ya no nos sorprende nada. Tenemos una capacidad innata para asumir cualquier tipo de “rareza” que nos suceda como si tal cosa.

    Me gusta mucho leer que otras mamás pasan por lo mismo.

    24 Marzo, 2014 at 1:12 am Responder
  • David Burdon

    Eva joer, me estás diciendo que no hay esperanza de conseguir un mínimo orden. Me he reído mucho, pero no animas eh?? Que ingrata es la vida!

    25 Marzo, 2014 at 1:42 pm Responder
  • Leticia

    Me ha encantado este post, me he reido muchísimo!!

    10 Abril, 2014 at 11:35 am Responder
  • Carina

    Ay Evam me he muerto de la risa con tus anécdotas! me alegraste el día! 🙂

    11 Abril, 2014 at 11:09 am Responder

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