Cómo combatir el calor en el embarazo

En el embarazo pueden darse situaciones desagradables ante la exposición al sol y las altas temperaturas: mayor predisposición a sufrir golpes de calor, bajadas súbitas de la tensión arterial, deshidratación e incluso el adelanto de la fecha del parto. Aquí tenéis algunos consejos para combatir el calor:

  • Si en casa o en el trabajo tienes aire acondicionado, estás de enhorabuena, aunque es importante vigilar los cambios bruscos de temperatura.
  • Utiliza ropa fresca. Los tejidos finos y naturales facilitan la transpiración de la piel y disminuirán la sudoración. Deja los sintéticos y ajustados para otras ocasiones, además las prendas ajustadas dificultarán la circulación sanguínea, facilitando la aparición de varices y pies y tobillos hinchados. Si escoges colores claros, tendrás menos calor, ya que los oscuros absorben más energía de la luz. Recuerda que con la ropa interior de algodón 100% evitarás la sudoración y no alterarás la flora vaginal natural.
  • En las zonas de la piel expuestas al sol deberás aplicar con frecuencia algún producto con factor de protección solar alto. Los niveles en el embarazo de estrógenos y progesterona hacen que la embarazada sea más propensa a desarrollar manchas en la piel (cloasma gravídico), que aparecen en más de la mitad de las gestantes. Las zonas de más frecuente aparición de estas manchas son la frente, mejillas, nariz y sobre el labio superior. La línea alba que aparece en vertical en el abdomen se oscurece al exponerse al sol. Estas manchas suelen desaparecer o atenuarse tras el parto.
  • Fuera de las horas de más calor (cuando el sol está más alto), usa gorra o sombrero y haz exposiciones cortas al sol. Si no has roto la bolsa, puedes bañarte sin problema en el mar o la piscina.
  • Mantente muy bien hidratada, bebe al menos 2 litros al día. La bebida por excelencia es el agua. Cuidado con las bebidas azucaradas o ácidas (refrescos de sabores, zumos envasados, etc.) pueden dañar tus dientes provocándote alguna caries y empeorando las que ya tuvieras, juegan un importante papel en el aumento de peso y pueden hacer que tus niveles de glucosa en sangre se eleven por encima de lo saludable. En el embarazo se modifica el metabolismo de la glucosa, es por ello que se realiza el test de O’Sullivan. Escoge alimentos frescos que aporten altas cantidades de agua: frutas, verduras crudas, gazpacho, zumos naturales, etcétera. Las frutas y verduras lávalas muy bien para prevenir la toxoplasmosis.
  • El mejor momento para visitar a tu dentista es el segundo trimestre de embarazo, pídele que te informe sobre los beneficios de la higiene bucal profesional en la gestación. Además si se detectan problemas periodontales también es el momento de tratarlos mediante terapia periodontal no quirúrgica consistente en raspado y alisado radicular.
  • En verano solemos beber y comer más a menudo fuera de casa, recuerda no descuidar tu salud bucal. Donde caben una botellita de agua, un abanico y un spray, caben un cepillo de dientes y un dentífrico para cepillarse los dientes tras cada comida. Tu salud bucodental repercute en tu embarazo, no la descuides: tras un refresco, un helado, una fruta… debes lavar siempre los dientes para que no queden restos de comida.
  • Durante el embarazo, las encías son más propensas a determinadas patologías bucales, como la gingivitis, que están provocadas por la acumulación de placa bacteriana. Por ello es muy importante mantener unos buenos hábitos de higiene bucal para eliminar la placa y los restos de alimentos, incluyendo el uso de cepillo, pasta dentífrica y colutorios específicos. No podemos olvidarnos de la higiene interproximal, ya que la acumulación de bacterias en esta zona es responsable de la aparición de las enfermedades de las encías y de la mayoría de las caries. Para su higiene, existen elementos como la seda o cinta dental, los cepillos interproximales y los irrigadores bucales.
  • El ejercicio físico es muy beneficioso en la gestación, pero en periodos de altas temperaturas deberás evitar hacer ejercicio en la calle en las horas de más calor. Es un buen momento para hacer natación, uno de los deportes más completos.
  • Si te coincide el verano con el último trimestre del embarazo, es probable que sufras edemas en los pies. Redúcelos elevando las piernas cuando te sientes, ingiriendo menos sal en las comidas y aumentando el consumo de líquidos.

Con estos consejos el calor será más llevadero y afectará menos a tu salud, pero es importante que también conozcas los síntomas de un golpe de calor, ya que si esto ocurre hay que acudir a urgencias del hospital: temperatura corporal de más de 39ºC, piel enrojecida, seca y caliente, pulso rápido e intenso, fuerte dolor de cabeza, mareo, vértigo, nauseas y vómitos y, en golpes de calor graves, inconsciencia.

Cuida tu salud y ¡disfruta del embarazo lo que queda de verano!

 

Jade Magdaleno

Jade Magdaleno

Matrona, Sexóloga y estudiante de Psicología. Combina su labor en paritorio, urgencias y preparación al parto con la formación continuada y la labor divulgativa en www.matronaonline.net y en la Universidad Autónoma de Madrid, en el Grado de Enfermería. Comprometida siempre con la mejora en la asistencia a la mujer, trabajando por un trato más humano y respetuoso.

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