Los miedos: esos enanos tiranos

miedos

Mi madre tenía un primo que de pequeño le dio una patada en la espinilla a otro primo y este, el pateado, se murió. Nadie supo decirme jamás si la patada fue directamente la causante del óbito, pero mi madre siempre estuvo convencida de ello, quizá porque en su día su madre, y a la sazón mi abuela, también lo creyó. Así pues en nuestras peleas infantiles mis hermanas y yo podíamos causarnos todo tipo de dolores perros, convirtiendo cualquier sofá...

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