¡Que vienen los procuradores!

niño miedo

Cada día me admiro más de la capacidad que tiene una madre para echar balones fuera, para esquivar coqueta la culpa en el fragor de la batalla diaria y descargar sobre otros hombros esta laboriosa tarea de educar a los hijos.

Con tal fin, una madre podrá recurrir con manifiesta sinvergonzonería a diferentes seres reales o inventados para que sus hijos no la culpen a ella del tostón que supone cumplir las normas.

Para ser aptos, estos seres deberán tener dos requisitos básicos: 1) Disponer de la suficiente altura intelectual o provocar el suficiente miedo como para que su sola presencia te mate del canguelo y 2) No tener nada que ver con ella.

De este modo, las madres de todos los tiempos han colado en regañinas y trifulcas caseras a seres como:

El coco: Este ente informe libra a las madres de tener que abordar el sexto cuento, cuando el peso de los párpados y los bostezos rompe-mandíbulas amenazan con dejarlas KO despanzurradas contra los barrotes de la cuna. El miedo que provoca su llegada también será válido para reconducir la mala praxis, los llantos en bucle y la ausencia de apetito.

El hombre del saco: Este señor indocumentado cumple desde hace años la misma misión que el supuesto anterior, pero es mucho más ilegal porque te secuestra. La verdad, no sé cómo hemos podido sobrevivir a una infancia con su sombra planeando sobre nuestras cabezas y no terminar todos medicados. En ocasiones comparte guión y estrellato con la Bruja Piruja o el Cojo de la Cueva, muy comunes ambos dependiendo de la comunidad autónoma donde la familia habite o se empadrone.

Un familiar cualquiera: Bien vale a tal efecto el padre de la criatura, la abuela o el tío Agustín, si es que hay alguno en la familia, si no, no vale porque resta verosimilitud al relato y los niños no son tontos.  “Al tío Agustín no le gusta nada que te muerdas las uñas” o “Verás cuando venga papá y se entere” son dos de los argumentos con más peso que conozco.

Al margen de personajes históricos sé de madres que han inventado todo tipo de nombres e identidades con tal de salir airosas del desastre. A algunas les va más el misterio: “Vámonos de aquí que viene el Kuki, ¿Quién es el Kuki, mamá? Calla, hijo, que da un susto” . Otras prefieren el amparo de un grupo profesional con autoridad demostrada “Verás como se entere el conserje” o “El señor que ha fabricado este parque no deja estar aquí más allá de las seis”; y por último están las que mientan a la autoridad a poco que ven que la cosa se les va de las manos “¿¡A que llamo a la policía?!”

Pero la palma en inventiva se la lleva mi amiga la abogada, que cansada de que sus hijas campen a sus anchas por la casa a las doce de la noche obviando el sueño, ha decidido recurrir a “Los procuradores” unos seres siniestros y negruzcos que entran de sopetón en casa y se llevan a las niñas que se resisten a dormitar. Es nombrarlos y salir escopetadas hacia la cama. Efectivo es un rato, pero no me quiero ni imaginar qué culpa tendrán estos pobres funcionarios al margen, claro, de sus minutas.

A la vista de lo aquí expuesto puede que alguno juzgue el comportamiento como poco ético o inmoral. Y no le faltará razón. Ni a nosotras necesidad de ayuda. Cualquier cosa vale para que los malos sean otros, no nosotras. Cualquier cosa vale para que no nos dejen de querer.

Eva Quevedo

Eva Quevedo

Publicitaria de profesión y vocación, CM, madre acróbata y bloguera. Eva y su Blog De Madre desprenden ironía en cada una de las historias que nos cuentan. Todo “buenrollismo”, como dice ella. Su blog dio el salto de la red a las tiendas al editar un divertido libro con Plaza&Janés. Una forma de sacarle punta a la maternidad y de curar el caos cotidiano a base de amor, humor y un poquito de locura.

  • Marta

    Muy graciosa la entrada, será que al ser del ramo de tu amiga me ha hecho mucha gracia.

    Sin embargo he de comunicarte que los procuradores son unos profesionales liberales como los abogados, con distintas funciones.

    Un saludo y enhorabuena por tu blog!

    16 noviembre, 2013 at 8:52 pm Responder

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